|
Como se sabe, el lunes 14 de enero la tiranía de Castro dictó una norma que anula la llamada “carta blanca” que antes se necesitaba para que cualquier ciudadano cubano pudiese abandonar la isla sin ningún inconveniente migratorio. En Miami desde ya se ha especulado con una posible “desbandada” de nuevos cubanos hacia los Estados Unidos y otros países en vista de las facilidades que ha dado el régimen fidelista para que ahora abandonen la isla sus residentes fácilmente. Pedro López, presidente del Partido Liberal Cubano, una de las principales personas anunciadas para intervenir en una conferencia de prensa en la Brigada 2506 con la participación de miembros de otras organizaciones del exilio, se declaró “estupefacto” por la puesta en marcha de esa regla migratoria. Otra estrategia castrista “Es decir aquellas personas a las cuales sólo les interesa el régimen para que vengan a los Estados Unidos, como es el caso de sus artistas, para ladrar con sus canciones y su música a favor del régimen comunista que gobierna a la isla desde hace 50 años”, reiteró. Los esbirros también vendrán “Ya lo hemos visto en el pasado en casos como los de Mariela Castro y otros quienes increíblemente han venido a hablar de este país de libertades cuando en verdad en Cuba sólo se sigue viviendo una política de violación a los derechos humanos y libertades de los cubanos”, afirmó. “Todas las organizaciones, estamos denunciando que todo esto es una completa burla del gobierno de los Castro porque la mayoría de cubanos que vendrán a este país, de las últimas generaciones ,sólo vendrán a lucrarse económicamente y a retornar dinero para fortificar la revolución de los Castro”, sostuvo. “Pero además crean una nueva realidad que es contraria al espíritu libertario y humanista de las disposiciones migratorias norteamericanas aplicadas a los cubanos”, reiteró. un documento de cinco puntos “Iniciaremos gestiones para contrarrestar los propósitos del régimen. Estos propósitos son engrosar inicialmente sus arcas y utilizarlas las disposiciones migratorias de Estados Unidos sobre los cubanos a su favor”, indicó. “Con esta política fundamentalmente pretenden detener el crecimiento de la oposición interna y evitar un estallido social ya que cada día es peor el inconformismo social contra el régimen en las calles de Cuba”, denunció. “Pero lo peor es también que es una burla al logro de la política del exilio cubano en materia migratoria ya que los cubanos cobijados por el ajuste cubano venían a este país pero bajo condiciones puramente políticas muy claras huyendo de la tiranía castrista y no bajo la ambición económica”, dijo. “Vamos a ir hasta Washington y agotaremos todas las instancias en este país para buscar que vuelva al espíritu histórico de condiciones políticas para que sigan retornando a este país pero aquellos cubanos que han sufrido la mano de hierro dura del régimen comunista”, acotó. “Las leyes migratorias de los Estados Unidos deben seguir amparando pero a todos aquellos cubanos dignos, como los opositores que luchan en Cuba, para que algún día puedan pisar tierras de libertad”, enfatizó López. “Estamos seguros que el régimen no va a permitir la salida de opositores como Guillermo Fariñas o Oscar Elías Biscet porque no les conviene ya que ellos mostrarían en tierras de libertad toda la infamia política que ha avasallado al sufrido pueblo de Cuba durante más de cinco décadas”, concluyó. “No vamos a permitir, por ningún motivo, que aquí lleguen sólo “mulas” y traficantes de inmigrantes, en vista de las facilidades que ha dado el régimen para que salgan de la isla los residentes únicamente con un pasaporte”, advirtió. Las organizaciones • Brigada de Asalto 2506 Además: Los cinco puntos I- Todos los ciudadanos del mundo tienen el derecho de entrar y salir libremente de su país. La imposición de la tiranía castro comunista de un filtro discriminatorio político y científico técnico, a la emigración y a la inmigración de los cubanos, constituye una flagrante e inaceptable violación de los derechos humanos. II- Los Estados Unidos de América tienen el derecho de admitir o negar la entrada en su país a los extranjeros que ellos determinen. La excepcionabilidad de las leyes inmigratorias aplicadas a Cuba está sustentada en proteger y darle abrigo a los prófugos de la tiranía comunista. III- Las actuales disposiciones del gobierno cubano crean una nueva realidad que es contraria al espíritu libertario y humanista de las Leyes y disposiciones migratorias norteamericanas. Aceptar las solicitudes de permanencia en el país de los potenciales viajeros, escogidos por el gobierno cubano, desataría una avalancha social, política y económica perturbadora e incosteable. IV- La nueva ola inmigratoria al pisar la tierra norteamericana adquirirá automáticamente el derecho de permanencia en el país. Si no se modifican las Leyes vigentes viviremos la difícil y dramática experiencia de un Súper Mariel Rojo. V- La excepcionalidad de las Leyes aplicadas a los cubanos no debe convertirse en un premio para aquellos que son enemigos de la democracia o nunca han creído en ella. La residencia y la ciudadanía norteamericanas no son un privilegio o un derecho otorgables a los enemigos históricos de EUA ni a sus cómplices silentes. Estos beneficios deben aplicarse sólo a los verdaderos opositores políticos o ideológicos y a los reprimidos o perseguidos por disentir de los dictámenes arbitrarios de la tiranía comunista totalitaria. Los cinco puntos anteriores nos conducen a solicitar el apoyo de los ciudadanos norteamericanos para modificar la legislación vigente de modo que refleje su intención original. Estos beneficios deben aplicarse solamente a aquellos que puedan demostrar una ininterrumpida militancia activa en la oposición democrática cubana. La formulación legal, exacta y definitiva, de esta propuesta tiene que ser elaborada y presentada por congresistas norteamericanos con capacidad suficiente y necesaria a tal efecto.
|




En un documento de cinco puntos las mayores organizaciones del exilio cubano tildan de “una avergozante burla” a las leyes migratorias de los Estados Unidos la nueva norma del gobierno comunista de Cuba de permitir la salida de sus residentes simplemente con un pasaporte.