| Otro 26 de julio, sangriento y criminal | ||||
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Director: 26 de julio de 2010, un aniversario más de la cruel matanza de soldados y enfermos del Cuartel Moncada en Santiago de Cuba. Un asesinato a mansalva de energúmenos comandados por el psicópata de la Sierra Maestra, el chacal de Fidel Castro Ruz en compañía de su alcohólico hermanastro Raúl y el destructor de tangos argentinos, el Che Guevara. Una matanza que en nada sirvió para los macabros planes de los sedientos de sangre inocente del grupo fidelista. Una matanza que vistió de luto a la nación entera y que, para más desgracia, dejó vivos a los asesinos principales quienes, bien bajo una sotana o en casas aledañas, buscaron refugio una vez que sus pantalones se humedecieron en sus posaderas. También resultó un enorme error del gobierno al no condenar, en aquellos instantes, a que los culpables fueran pasados por las armas como castigo por un horrendo crimen. Hoy, con una Cuba totalmente destruida, más de tres millones de cubanos en el exilio viviendo en los EEUU, Alemania, Francia, Noruega, Canadá, etc., otro recuerdo angustioso nos llega el 26 de julio, fecha negra de nuestra Historia Patria, fecha que habremos de enterrar junto a los muertos del Moncada, cuando regresemos a una Cuba libre y democrática, fecha que servirá como un acicate para que nunca más nos suceda nada igual y si sucediera, los culpables sean condenados de inmediato a la pena máxima tengan o no parentesco alguno con alguien del gobierno. Cuba no puede darse el lujo de otro hecho similar en los miles de años que tiene por delante. Hoy por hoy, estamos viendo cómo el genocida de Fidel Castro y su camarilla, siguen esquilmando, matando de hambre y sed, abusando de los presos, maquinando el hecho de cómo salir de los presos políticos en contubernio con el gobierno socialista de España e igualmente, tratando maquiavélicamente de engañar a los EEUU para lograr la suspensión del embargo y la aprobación del turismo a Cuba de los norteamericanos, haciéndoles creer que están liberando a todos los presos políticos y maquinando una táctica sombría sobre el proceder con los Derechos Humanos. Y, dentro de todo ese contexto de mentiras bien preparadas, la Hiena de Birán, después de una larga enfermedad que lo tiene al borde del último suspiro, hace su aparición ante las cámaras en un programa llamado “Mesa Redonda”, así como visitando museos, acuariums y otras exhibiciones para hacer ver que “está de nuevo al frente del gobierno comunista cubano”, cuando la figura que aparece en la TV y en el libelo “Granma” es la de un vejestorio próximo a darle la patada al testero, es decir, a cantar “el Manicero”. Pero bien, puede que engañe a unos cuantos pero no a todos y mucho menos a los cubanos del exilio histórico. El exilio, mientras tanto, hará un recordatorio formal del 26 de julio rezando por los fallecidos y pidiéndole a Dios nos provea de la fuerza necesaria para buscar la solución que termine de una vez con toda esa canalla asesina que ha desgobernado a Cuba más de cincuenta años. Cuba no puede seguir desmoronándose como hasta ahora y mucho menos permitir que sigan muriendo en la miseria nuestros hermanos. Cuba tiene que ser libre. Aurelio Torrente Iglesias
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Comentarios
Buen articulo. Mi felicitacion por expresar verdades de nuestra historia.
Saludos.